sábado, 23 de abril de 2016

Literatura para Lectores



Este blog se construye desde el espacio de Literatura de Jornada Extendida con la finalidad de compartir con ustedes textos, reflexiones, recomendaciones que permitan adentrarnos más en el universo literario.
Ser lector es un rol que se asume desde el momento que se existe. No me imagino a nadie dejando de ser un lector. Y aunque muchos insistan con que leer es aburrido no había forma de interpretar el mundo si no pudiéramos leerlo. Porque leer no es otra cosa que dotar de sentido. Tener la capacidad  de darle identidad a lo que se está leyendo. La potestad de decidir el significado del significante.
Leer no es tarea sencilla. Al principio basta con intuir los sentimientos de la madre para comprender el mundo íntimo que lo recibirá. Pero a medida que crezca el lector deberá construirse y reconstruirse una y otra vez, formando herramientas propias que le permitan progresivamente ir apropiándose del aquí y del ahora que le toca vivir.
En este juego el acceso a la literatura le permitirá al lector entre otras cosas, comprender la forma de pensar y de sentir de los que estuvieron antes que él y que forman parte del pasado que construye el hoy. También le permitirá conocer el universo cultural en el que está inmerso para dejar de ser gradualmente alguien ajeno a su propia cultura. La lengua y la literatura le permitirán el certificado de pertenencia a la sociedad, la construcción de su propia identidad y en forma paralela, cuando su mundo comience a cobrar sentido, también le permitirá explorar otros universos que le son desconocidos porque no son propios hasta el momento en que los lee. 




Los textos, obras, videos, títulos, imágenes y demás recursos utilizados son propiedades de sus autores y son nombrados con fines educativos.

Y se va la primera



Hay teorías que sostienen que el ser humano posee dos tipos de sentidos. Aquellos que son plebeyos, sentidos básicos, burdos, que necesitan el contacto como lo son el tacto, el gusto y el olfato. Y están los sentidos nobles, aquellos que permiten una relación inmediata con la construcción del pensamiento, como la vista y el oído. Que son capaces de hacernos inferir sentimientos, pensamientos, emociones. Por eso quiero comenzar este blog recomendando literatura que a su vez tiene que ver con la música, con la danza, aunando dos tipos de arte. Porque la literatura puede darse esa licencia, de traspasar su propio mundo, para unir universos de significado.
Les propongo entonces disfrutar de textos que se van entrelazando. En las entradas que siguen las musas dejan de ser griegas  para volverse latinoamericanas. En el primer video se puede apreciar la canción Guantanamera interpretada por diversos artistas reconocidos de Cuba. Esta canción tiene su origen en el Guantánamo y desde su nacimiento se ha prestado a la inventiva del pueblo que la transforma una y otra vez para hacer comentarios amorosos, patrióticos, o de otras índoles. Lo que siempre perdura son sus primeros versos tomados prestado a José Martí (Versos sencillos, 1891) poeta cubano considerado como modelo de nacionalidad y “apóstol de la independencia”.
Esta obra literaria es un claro ejemplo de intertextualidad pero sobre todo es un ejemplo de cómo la literatura nace y se nutre de la sociedad para modificarse a sí misma. La literatura es el capital cultural de la memoria social de un pueblo.
La entrada siguiente a esta canción nos presenta a un escritor que caminaba entre el realismo mágico y el surrealismo, el maestro argentino del relato corto y la prosa poética: Julio Cortázar.
Poder leer su Historia de Cronopios y Famas nos lleva a un mundo de seres muy ambiguos pero complementarios. Uno fácilmente les puede dar nombre y apellido.  Cada cuento te deja con esa sonrisa de Monalisa  luego de la lectura preguntándote si vos también sos un cronopio o un fama. Uno podría, incluso, agarrar cualquier otro libro de Cortázar. Sentiría la música en su forma de escribir, en su prosa poética. O descubriría la magia del Glíglico, este idioma inventado, lenguaje musical que comparten los enamorados por ejemplo en el capítulo 68 de su Rayuela.
Por último, continuando con el tema, la obra El Merengue del grupo Les Luthiers, en donde Marcos Mundstock y el recientemente fallecido Daniel Rabinovich realizan un “biólogo” humorístico jugando con los significados de las palabras. Un imperdible “biólogo” humorístico.  Los invito a danzar con la literatura.

viernes, 15 de abril de 2016


El baile de los famas

Los famas cantan alrededor
los famas cantan y se mueven
—CATALA TREGUA TREGUA ESPERA
Los famas bailan en el cuarto
con farolitos y cortinas
bailan y cantan de manera tal
—CATALA TREGUA ESPERA TREGUA
Guardianes de las plazas, ¿cómo dejan salir a los famas, que anden sueltos cantando y bailando, los famas, cantando catala tregua tregua, bailando tregua espera tregua, cómo pueden?
Si todavía los cronopios (esos verdes, erizados, húmedos objetos) anduvieran por las calles, se podría evitarlos con un saludo: —Buenas salenas cronopios cronopios. Pero los famas.

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El canto de los cronopios

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.

Les Luthiers - El merengue