martes, 31 de mayo de 2016

Un esquema para iniciar...

Es oportuno ante tanta recomendación una planificación esquemática que nos permita poner en acción lo recomendado.

Entonces propongo este esquema de clase para trabajar la poesía.

Espacios: En la biblioteca escolar.

Tiempos: Dos momentos de una hora cada uno separados por el recreo para almorzar en jornada extendida.

PRIMER MOMENTO

Modos de lectura:

Se comienza la clase con una mesa servida de poesías que los alumnos se leen entre sí o a ellos mismos. La docente puede acompañar a algunos a leer o pedirles que le lean.
Es importante que los niños exploren, lean, compartan, se lean entre ellos, o le lean a la docente. Sobretodo darles oportunidad a que lean para sí mismos.
La docente interviene agarrando libros, presentándolos y leyendo de ellos una poesía. Intenta elegir libros que no tienen imágenes para que los chicos puedan apreciar la lectura incluso de los libros que a veces tildan de "aburridos".

Intervenciones:

¿Qué piensan de las lecturas de hoy? ¿Cómo son? ¿Qué les hacen sentir? ¿Conocen alguna que quieran compartir? ¿Por qué los autores querrán escribir poesías y no cuentos?

SEGUNDO MOMENTO:

Modos de lectura: Modelo lector

Se presenta el libro Zooloco de María Elena Walsh. Se habla de los datos de su tapa y contratapa, asi como de la autora.
La docente lee algunos Limericks del libro.
Tambié comparte algunos limericks en formato digital que se pueden extraer de la siguiente lista de reproducción:

https://www.youtube.com/watch?v=Im5daswbQWc&list=PLMFeoQR_Ttym16f9yw0nYJ0WS7MFgFznk

Se invita a otra docente / adulto a leerles a los niños.
Se entregan copias de los limericks para que los niños puedan leerlos solos.

Cierre:

Se invita a los niños a crear nuevos limericks con los leídos de Zooloco. Para esto cada uno lee un verso del limerick que eligió.

RECOMENDAR POESÍA :)

La última vez les recomendé un recorrido de lectura que tenía que ver con la música. Las canciones en particular son poesía acompañada de instrumentos.  La poesía es un genero que permite la expresión de sentimientos, la riqueza de vocabulario pero sobretodo la expansión de los universos simbólicos. Por eso en esta tarea de recomendar un recorrido de literatura desde un mismo género elijo la poesía.
Acá les dejo una lista de títulos a los que se puede acceder desde las colecciones de aula para leer con nuestros alumnos y alumnas para tener contacto con el género poético.

¡Oh, los colores! de Jorge Luján. Editorial Comunicarte Infantil.
Un libro con excelentes imágenes que nos permite pensar puntualmente en qué sensaciones nos transmiten los colores y de qué modo la poesía puede expresarlos.

Cuando aún no existían los sueños de Stefan Czernecki. Editorial Lugar.
Este cuento contado en prosa tiene a medio camino unos caligramas preciosos que muestran que la poesía es una imagen escrita.

Canción y pico de Laura Devetach. Editorial Sudamericana.
Estas poesías con disparatao contenido recurren en su mayoría al recurso de la repetición y el enfoque en algunos sonidos. Mi favorita: Las palabras.

Estas poesías recopiladas de nuestra querida latinoamérica son la excusa perfecta para poner a nuestros niños y niñas en contacto con poetas a los que a veces tenemos miedo de hacer entrar al aula: Amado Nervo, Rubén Darío, Gabriela Mistral. Hay un poema de María Elena Walsh que es tan lindo para desenredar con los chicos: "El sol no tiene bolsillos".

Otros libros:
Secretos en un dedal de Laura Devetach. Editorial SM.
La luna lleva un silencio de María Cristina Ramos. Editorial Aique - Anaya.
Los rimaqué de Ruth Kaufman. Editorial Sudamericana.
Si ves un monte de espumas y otros poemas. Antología realizada por Ana Garralón. Editorial Anaya.
Otras veces soy Jaguar de Humberto Ak'abal. Editorial AZ.
A la orilla del agua y otros poemas de América Latina. Compilación por Claudia M. Lee. Editorial Lugar.

Otros recursos que nos permiten compartir poesía:

https://www.youtube.com/watch?v=t5JwUTWyJiQ

https://www.youtube.com/watch?v=ye88vTIoBA4

https://www.youtube.com/watch?v=L_dv63w_LE8

PORTAL EDUCATIVO PAKA PAKA

Audios de canciones infantiles
http://www.pakapaka.gob.ar/audios/

PLAN NACIONAL DE LECTURA

Videos de la colección crecer en poesía
http://planlectura.educ.ar/?p=3941

LA LITERATURA Y LA INFANCIA


Se supone que los docentes tenemos el trabajo de educar la infancia pero, este último concepto no es tan acabado y entendible como se piensa. Uno puede intentar comprender, desde el ahora y en retrospectiva, la infancia en los diferentes momentos históricos mas no fue hasta el modernismo que esta palabra cobró un significado real y comenzó su desarrollo casi en forma paralela a la de la escolarización. Según Baquero y Nadorowski, la infancia es una construcción de la modernidad que agrupa a este conjunto de individuos que deben obediencia, se encuentran en estado de dependencia y por sobretodo están en situación de ser educados, adoctrinados desde la pedagogía. Perla Zelmanovich da un paso al frente y mete el dedo en la llaga haciéndonos reflexionar sobre que este concepto, tan dado por hecho, no deja de ser un constructo social de un momento histórico determinado pero que está inacabado, incompleto y se tiene la necesidad y el deber ético de completar su institucionalización partiendo de acordar una definición para la misma.
Toda esta introducción se hace necesaria porque es difícil hablar de infancia en la literatura ya que es difícil hablar de infancia en sí misma. Pero, como la literatura no es otra cosa que una fuente cultural de la que se abreva y en la que se aclaran las dudas tal vez un paseo por ella nos haga comprenderla un poco mejor.
Partamos de acuerdos comunes. Iniciemos este planteo entendiendo que la infancia tiene que ver con los niños (por lo menos a priori). Si nosotros buscáramos en la historia de la literatura la presencia de los niños descubriríamos desde un ser sin alma, un hombre incompleto y bajo la sujeción de su dueño, al escolar de buenos modales que siempre está en constante aprendizaje.
Esto es así hasta que agarramos un libro de los años 1970 en donde de a poco la infancia deja de ser un estadío incompleto.  Con la revolución del amor viene la revolución del lenguaje y la literatura se da el permiso de presuponer que los pibes del barrio son mucho más que blancas palomitas a las que introducir mensajes de moral.
En nuestro país, puntualmente, María Elena Walsh y Javier Villafañe son altos exponentes de un movimiento que comienza a pensar en el niño como un ser con sentimientos e idioma propio. Al que la imaginación le estalla por los poros y el espíritu se le desarrolla más por lo mágico del juego cotidiano que por las moralejas de las fábulas de Esopo.
A estos autores les siguen las ocurrencias, las palabras inventadas, la imaginación ilimitada, las charlas de barrio y las exageraciones de muchos otros autores que enorgullecen el listado de escritores infantiles argentinos: Bornemann, Devetach, Wolf, Cinetto, Mariño, etc.
Y por estos días, ¿Cómo está la infancia?
Aún sin poder concluir un concepto inequívoco y armado de la misma, en la práctica la infancia ya está mutando y con ella los libros van presentando a los niños con otros ojos. Si antes era incompleta ahora es desdibujada. Si antes se mostraba moralizante desde lo “normal” ahora osa traspasar el marco de “la cultura aceptada”  para mostrar otras culturas, que también tienen niños y que también tienen infancias.
Les propongo la lectura de dos libros que pueden encontrar en las colecciones del aula:
En “Un sembrado de estrellas”, García Basterra  nos muestra a Manuela. Una infancia con un universo propio que muestra la realidad de una niñez llena de ausencias.
En “Li Mìn, una niña de Chimel”, Rigoberta Menchu nos muestra una infancia construida desde el otro como fuente de sabiduría, construida desde el respeto, pero ese que es mutuo porque viene de valorar y valorarse. Una infancia que permite desde el recuerdo el empoderamiento de las raíces y así, del nombre propio, de aquello que nos constituye.

Estas otras caras permiten nuevas miradas y pensamientos que debieran sacar a flote una vez más la necesidad de institucionalizar y definir a la infancia. También son necesarias porque son reales, porque son actuales pero sobretodo porque no se alcanza la adultez si antes la infancia no nos hace piecito.

sábado, 23 de abril de 2016

Literatura para Lectores



Este blog se construye desde el espacio de Literatura de Jornada Extendida con la finalidad de compartir con ustedes textos, reflexiones, recomendaciones que permitan adentrarnos más en el universo literario.
Ser lector es un rol que se asume desde el momento que se existe. No me imagino a nadie dejando de ser un lector. Y aunque muchos insistan con que leer es aburrido no había forma de interpretar el mundo si no pudiéramos leerlo. Porque leer no es otra cosa que dotar de sentido. Tener la capacidad  de darle identidad a lo que se está leyendo. La potestad de decidir el significado del significante.
Leer no es tarea sencilla. Al principio basta con intuir los sentimientos de la madre para comprender el mundo íntimo que lo recibirá. Pero a medida que crezca el lector deberá construirse y reconstruirse una y otra vez, formando herramientas propias que le permitan progresivamente ir apropiándose del aquí y del ahora que le toca vivir.
En este juego el acceso a la literatura le permitirá al lector entre otras cosas, comprender la forma de pensar y de sentir de los que estuvieron antes que él y que forman parte del pasado que construye el hoy. También le permitirá conocer el universo cultural en el que está inmerso para dejar de ser gradualmente alguien ajeno a su propia cultura. La lengua y la literatura le permitirán el certificado de pertenencia a la sociedad, la construcción de su propia identidad y en forma paralela, cuando su mundo comience a cobrar sentido, también le permitirá explorar otros universos que le son desconocidos porque no son propios hasta el momento en que los lee. 




Los textos, obras, videos, títulos, imágenes y demás recursos utilizados son propiedades de sus autores y son nombrados con fines educativos.

Y se va la primera



Hay teorías que sostienen que el ser humano posee dos tipos de sentidos. Aquellos que son plebeyos, sentidos básicos, burdos, que necesitan el contacto como lo son el tacto, el gusto y el olfato. Y están los sentidos nobles, aquellos que permiten una relación inmediata con la construcción del pensamiento, como la vista y el oído. Que son capaces de hacernos inferir sentimientos, pensamientos, emociones. Por eso quiero comenzar este blog recomendando literatura que a su vez tiene que ver con la música, con la danza, aunando dos tipos de arte. Porque la literatura puede darse esa licencia, de traspasar su propio mundo, para unir universos de significado.
Les propongo entonces disfrutar de textos que se van entrelazando. En las entradas que siguen las musas dejan de ser griegas  para volverse latinoamericanas. En el primer video se puede apreciar la canción Guantanamera interpretada por diversos artistas reconocidos de Cuba. Esta canción tiene su origen en el Guantánamo y desde su nacimiento se ha prestado a la inventiva del pueblo que la transforma una y otra vez para hacer comentarios amorosos, patrióticos, o de otras índoles. Lo que siempre perdura son sus primeros versos tomados prestado a José Martí (Versos sencillos, 1891) poeta cubano considerado como modelo de nacionalidad y “apóstol de la independencia”.
Esta obra literaria es un claro ejemplo de intertextualidad pero sobre todo es un ejemplo de cómo la literatura nace y se nutre de la sociedad para modificarse a sí misma. La literatura es el capital cultural de la memoria social de un pueblo.
La entrada siguiente a esta canción nos presenta a un escritor que caminaba entre el realismo mágico y el surrealismo, el maestro argentino del relato corto y la prosa poética: Julio Cortázar.
Poder leer su Historia de Cronopios y Famas nos lleva a un mundo de seres muy ambiguos pero complementarios. Uno fácilmente les puede dar nombre y apellido.  Cada cuento te deja con esa sonrisa de Monalisa  luego de la lectura preguntándote si vos también sos un cronopio o un fama. Uno podría, incluso, agarrar cualquier otro libro de Cortázar. Sentiría la música en su forma de escribir, en su prosa poética. O descubriría la magia del Glíglico, este idioma inventado, lenguaje musical que comparten los enamorados por ejemplo en el capítulo 68 de su Rayuela.
Por último, continuando con el tema, la obra El Merengue del grupo Les Luthiers, en donde Marcos Mundstock y el recientemente fallecido Daniel Rabinovich realizan un “biólogo” humorístico jugando con los significados de las palabras. Un imperdible “biólogo” humorístico.  Los invito a danzar con la literatura.

viernes, 15 de abril de 2016


El baile de los famas

Los famas cantan alrededor
los famas cantan y se mueven
—CATALA TREGUA TREGUA ESPERA
Los famas bailan en el cuarto
con farolitos y cortinas
bailan y cantan de manera tal
—CATALA TREGUA ESPERA TREGUA
Guardianes de las plazas, ¿cómo dejan salir a los famas, que anden sueltos cantando y bailando, los famas, cantando catala tregua tregua, bailando tregua espera tregua, cómo pueden?
Si todavía los cronopios (esos verdes, erizados, húmedos objetos) anduvieran por las calles, se podría evitarlos con un saludo: —Buenas salenas cronopios cronopios. Pero los famas.

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El canto de los cronopios

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.

Les Luthiers - El merengue